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jueves, 7 de febrero de 2019

Paisaje baladí

T


NOSTALGIA del cielo baladí

Que no te cita a pasar en esta húmeda tarde

Gris

Lenta será si el agobiado retraso es un acercamiento

Efímera

Es la fiesta de mi temporada para finar
                                                                   ya
                                                                        no 
                                                                              es  primavera

Buscándote...

Donosura del clemente tiempo baladí

Base naval baladí, horizonte baladí

Tierra baladí

Alma errada que revuelve

Entre basurales y escolleras

En los amantes apelativos cursis se han apagado

-¿A qué me invita este vaporoso misterio
                                                                                                        de vagar 
sino es a perder el tiempo?-.


E


Buscándote...

En las parejas mengua la combinación de dos nombres

Me lo indican las rocas y susurran

De la suave balada del mar

Sus olas

Que es un coexistir acelerado el de ellos

Para bautizar remotos

Amores baladís

Con inmemoriales maneras de chillarlos.


V


El paisaje es una excusa para cruzarte

Si soplo y la casualidad se cumple,

Mil rostros baladíes entre tu rostro

Miles de mis suspiros responderían al llamado si acaso

Nos reconocemos

Porque uno no anda todos los recovecos de esta

Ciudad afligida

Porque tu no valoras las sutiles rosas todas

Esta triste amada es un alhelí baladí que nunca más ves

Entre miles de frescas rosas.


I


Pasa lentamente como si fueran tus primeros pasos

En mi costa ansiosa

Acaríciame con tu ráfaga de viento

El mar se quedó mudo, divísalo junto a la escollera

En la roca aquella un día escribimos nuestros dos nombres

(Baladís).












martes, 5 de febrero de 2019

Cómo fue que perdí

DOS FRASES antaño discordes para mí

Brotaban aquella mañana soleada

Como dos blancas gaviotas

De tu boca.


Me mantuvieron toda la tarde en vilo

Rondando por mi cabeza de mujer

Sobrevolando y preguntándose

Si día alguno, hombre mío podrías ser.


Un año, dos años, fuiste mi más elevada pretensión

No había naufragio más profundo que el estar

Degenerada de vos

Que de todas, excepto de mí, fingías ser.


Al anochecer, tres años después,

El magín de la mente colapsó

Las gaviotas emigraron con tu dulce voz

A otro puerto

A otro mar esperándote

Por si algún día vinieras.


Ni ellas mismas se ahuyentan

Es que, si esa oscura noche hubo ingenua luna llena

En alguna parte del cuadrado mundo

Creció el mar a más no poder.


Será que conmemoraban a las palomas tuyas,

Pues donde dos frases parten cierto día la henchida alma

De mi amor

No pudiste haber tenido algo para perder,

Es más, perdí todo yo.


El día que mis deseos y gaviotas , en una cabeza de hombre,

Sobrevolaron como tantas palomas

Sobre tu mansa voz.












sábado, 2 de febrero de 2019

Mis lágrimas entre sus dedos

Ayer me descubrí

Soltándome el pelo

Entre furiosos vendavales

De un colérico duelo.

Duelo me pregunto de qué

Si soy joven, soy feliz

Entonces es así que me llueve la vida a raudales

De anhelada sinonimia

Entre la vida que me dieras tu

Y la que yo escojo desconcertada

Confiando en planes venideros

Que se desvinculan como gotas de lluvia en la ventanilla de mi coche

Como mis lágrimas entre tus dedos.

Ayer me descubrí

En la costumbre de un tren repleto

Pensando que sería de tus lunes por la mañana.

Hoy descubro

Que dejé de ser joven

El día que con murciélagos en el abdomen aprendí a convivir

Porque de la poesía que escribo hoy

Tu eres tan sólo un verso.


viernes, 1 de febrero de 2019

Vida cotidiana

LOS ALMOHADONES del sofá así me gustan

Cuando se matan de la risa

De mi neurosis por querer acomodarlos

Y mis nervios se desincrustan por el mero hecho de asumir

Que soy la pieza y no quien arma el puzzle.

Cierta vez lo intenté organizar, ponerle un par de

Almohadones a mis tropiezos

Pero disfruté tanto la caída

Que postergué al comité consejero y olvidé que el llanto

También me dolía.

Mi hogar es un fogón.

Mi rato libre es un instante clavada en el sillón que no es mío.

Lo pago en cuotas, como a la vista de este balcón que da a la avenida.

Allí afuera, no hay cojines, hay cojones

Aquí dentro son piedras las que decantan sobre mi semblante,

Lo que daría porque las agobiase el agua salada

No tienes idea

Porque tú solo vigilas tu ombligo.

Para mí lo de dentro y lo de fuera siempre fue lo mismo,

Qué tristeza que carecen de cojines las piedras

Qué pena que aún hay vacantes para los cojones en la avenida.

La vida me gusta así, desprolija, caótica

Como el viento del otoño que da en tierra miles de hojas

Que se llevan mis ojeras anotadas en todas ellas

Porque anoche inacabable lapso me quedé pensando

Si mis confusiones

Si mis ambiciones

Si mis desvelos

Determinado día serían más pequeños que las ilusiones marchitas.

Pregúntale a la decadencia del invierno quien acortó mis días

Quien llevó consigo un pedazo que no le corresponde

Pretendiéndome suya por siempre

Quién sabe, si él sabe

Que acarreo despierta unos cuantos lamentos del pasado noviembre.

La estantería vacía me agrada

Porque no soy sabia por si mi hogar está repleto

Sino por lo que lo habita

Porque antes de vivirlo alguno

Lo elijo yo misma

Lo habito yo desde dentro

Habiendo visto su horrible portada

Intuyendo su reseña embrollada sin leerla.

Si él hubiese sido un libro y yo su protagonista

Hubiésemos sido bestseller

Viviríamos en una librería colmada de lindos recuerdos.

Mi futuro no me disgusta por cuan provechoso

Y por lo tanto no le tengo miedo

El miedo es un amor tóxico que se olvida

Si perdés el desprecio

Y le sentís el sabor a la vida

Y das con un nuevo comienzo

Y comenzás a celebrar

De que no te podés privar de la bella gala

De ver cómo caen las hojas lúgubres del triste otoño.

Besarte se convirtió entonces...

EN CENAR los mismos restos de la noche anterior.

Repetir

En mi cabeza

Las letras de una sintonía llamada recuerdo.

Besarte se convirtió entonces en pasar el rato junto a un prójimo

Porque el sendero en soledad, no se transita al mismo paso.

Besarte fue rápido, casi inoportuno.

Besarte fue desvestirte a vos y vestirme luego yo

En quince míseros minutos.

Besarte fue al paso,

De paso, porque me quedaba a manos de tu ombligo

Y a dedos de tu nuca.

Besarte fue charco, lago y también fue río.

Besarte fue de todo menos el océano que no nos quería.

Menos,te heché meses de menos,

Menos a los manjares calientes que en las polillas

 Nauseantes de mi barriga,

Se descomponen,

Se enfrían,

Como todo lo que goza de su tiempo o mejor aun:

Tiene vida,

Tiene experimento, experiencia y una ciencia diferente en cada momento

Exepto nosotros

Que nos revelamos con un beso y nos morimos en pocos días

Exepto nosotros

Que a lo mejor ya estábamos muertos

Exepto nosotros

Que nos besamos para romper con el hechizo de malos augurios

Y un futuro torpe

Exepto nosotros que no encontramos peor tránsito que

La herrumbre de la nada misma

Peor cielo abierto que un tejado

Peor plan que dibujar vacíos en el alma y luego repetir el ciclo.

Besarte se convirtió entonces... en monotonía.